lunes, 3 de junio de 2013

Sábado 1 junio

El sábado fue un día especial. Pasaron muchas cosas que no esperaba pero fueron buenas. Me trajo alegría y paz en muchos sentidos. Pero no sabía que podía mejorar más aún.
Eran las 10 de la noche, yo estaba con pijama acostada leyendo. Y esta pequeña personita me manda un mensaje diciéndome que salgamos, y ni siquiera lo pensé y le dije que si. Me vestí, vino a buscarme y salimos a la aventura.
Nos reímos como desquiciadas, hablamos y caminamos. Preguntando llegamos a una disco en San Bernardo y entramos. Ella siendo la mala influencia que es, pidió un pisco sour, yo un jugo de naranja. Encontramos una mesa, nos sentamos y seguimos conversando. A nuestro lado habían dos mujeres conversando y les pedí si nos podían hacer una foto, lo hicieron y luego me pidieron a mi hacerles una foto, y así de a poco, empezamos a conversar. Terminamos de beber y fuimos a bailar. En esto estuvimos mas de 3 horas. Nos perdimos, nos encontramos, seguimos bailando y riendo. Lo pasé tan bien, simplemente estar en compañía de una buena amiga, riéndonos y bailando. Me hacía falta.
Gracias a mis clases de zumba bailamos haciendo el ridículo con pasos nada que ver, pero  sin dejar de disfrutar y sonreír.
Estoy agradecida de haberte conocido, ese trabajo de mierda me trajo muchas cosas buenas, y tú eres una de ellas.