domingo, 13 de octubre de 2013

Sueños: Arena Azul

Una amiga me dijo que, después de tener un sueño muy vivido o que me llegue mucho, debería escribirlos. A veces son tan reales, otras veces son tan fantásticos que despierto y me río de lo absurdo. Cosas dignas de películas-libros de ciencia ficción.
Anoche no fue la excepción. Lo raro es que soñé varias cosas y todas estaban cerca o tenían que ver con alguna playa-piscina-bañera.

Recuerdo caminar por una playa, con la brisa de verano moviendo mi pelo y el cielo más celeste que he visto en mi vida. La arena era azul. El cielo precioso y alguien me esperaba sentado en la arena. No podía distinguir muy bien quién era, pero dentro de mí lo sabía. Quería decirle tantas cosas, pero no podía hablar. Intentaba hacerle señas para que me mirara pero no lo conseguía. 
Lo único que me quedaba por hacer era sentarme a su lado, y juntos, contemplar el cielo. Entre nosotros flotaban las palabras no dichas, las lágrimas no derramadas, las promesas rotas. Pero de algún modo, disfrutábamos la cercanía. Quizás era lo único que nos quedaba, antes de que llegara la lluvia y borrara todo lo que una vez fue importante. Antes de que pasara el tiempo y nos separara definitivamente.

¿Los sueños se suponen que son para ayudarnos a entender las cosas? ¿O para confundirnos más? Fue un buen sueño pero me dejó pensando.