viernes, 19 de junio de 2015

Adiós al verano



Necesito escribir y sacar todo esto de mi cabeza porque el monologo interno ya me cansa. Necesito plasmar en palabras toda la reflexión que he hecho sobre algo que me dijeron y aunque le dolió a mi ego, me di cuenta que es cierto.

La infancia quieras o no, te marca. Puede que hayas sido una niña solitaria o tranquila, o quizá eras la matea del curso, o puede que fueras la desordenada que se sentaba al final y que le hacía bullyin a otras niñas. Realmente nunca me paré a pensar en la importancia de nuestra infancia. Vale, eres una niña tímida y tranquila que ama las Sailor Moon y no habla mucho, que le gusta más andar en las nubes, tienes compañeras que te hacen bullyin y una vecina que te hace la vida imposible, pero ¿que importa? Vas a crecer, y aprender y cambiar tu personalidad pero... ¿y si no cambias? Quiero decir que, si de pequeña siempre fuiste la victima de las circunstancias, de otras personas, la dejada, la ignorada, ¿seguirás siéndolo inconscientemente durante el resto de tu vida?. Nunca lo pensé de ese modo pero me di cuenta que he vivido mi vida de ese modo.

Siempre espero que me abandonen, que se olviden de mi, que me pasen cosas. Quizá no conscientemente pero de algún modo yo misma soy la que siempre atrae la mala suerte, a l@s peores amig@s, y las peores circunstancias.

Me di cuenta y me enojé tanto conmigo misma porque ¿cómo es posible que siempre haya vivido de ésta forma? Siempre esperando lo peor, nunca confiando al 100% porque en el fondo siempre esperé la traición y mi estatus de víctima no podía variar, sino todo mi mundo cambiaría. 

Así que, llegué a la conclusión de decir basta a tanta gilipollez y empezar de cero. Es difícil matar las viejas costumbres pero si alguien sabe de hacer cambios en su vida, ésa soy yo. Así que creo que hay que empezar por cambiar la forma de ver la vida, cambiar el circulo de amigos, crear verdaderos lazos y estar cerca de personas que vale la pena confiar y por mi parte dejar de estar siempre esperando lo peor. Si, el que torpe/yuyin no va a cambiar, pero yo puedo cambiar la forma en que veo y me enfrento a las cosas que pasan. Porque, you know, el mundo no va a cambiar y amoldarse según mis gustos, ni nadie lo hará. 

Quiero ser el tipo de persona y el tipo de amiga que me gustaría tener. No me refiero a ser perfecta ni nada de eso sino más bien a ser la clase de amiga que lucha por las cosas que le importa, la clase de amiga que es capaz de decir "A la mierda" cuando hay situaciones que no debería aguantar. En resumen, dejar de quedarme en silencio cuando debo hablar (o gritar, depende del momento).

También me di cuenta que es muy terapéutico cambiar el circulo social. Yo siempre fui muy apegada a la gente y me dolía muchísimo las veces que las amistades que tenía se alejaron o simplemente se rompieron porque las personas crecen y buscan otras cosas. 
Eso siempre me costó mucho de asimilar. El perder a las personas. Pero ahora me doy cuenta que no pierdo nada, nunca he perdido nada. He ganado buenas amigas al igual que ellas se han ganado una gran amiga conmigo, pero si las situaciones te separan y te hacen crecer aparte, hay que aprender a decir adiós y seguir adelante. No puedes echarte a morir porque una amiga o amigo se alejó de ti, lo mismo cuando eres tu quién se aleja de las personas. Si, es triste porque estás cómoda con esa persona que conoces hace tanto tiempo y a la que le has confiado tantos secretos y con los que has pasado tan buenos momentos, pero el hecho de que termine no quiere decir que haya que olvidar lo bueno. 
Todo tiene un principio y un fin. Está bien aprender a vivir el momento y dejar ir.

Eso es lo mejor que puedes hacer, para vivir la vida lo más feliz y tranquila posible.