martes, 10 de septiembre de 2013

500 días con ella


- No querías ser la novia de alguien, y ahora eres la esposa de alguien.
- A mi también me sorprendió.
- Nunca lo entenderé. Quiero decir, no tiene sentido.
- Sólo pasó.
- Sí, pero eso es lo que no entiendo. ¿Qué pasó?
- Yo sólo... sólo desperté un día y lo supe.
- ¿Saber qué?
- Lo que nunca supe contigo.


- ¿Sabes lo que jode? Darte cuenta de que todo en lo que crees es una completa mentira.
- ¿A qué te refieres?
- Ya sabes. El destino, las almas gemelas, el amor verdadero y todos esos cuentos de hadas estúpidos de la infancia. Tenías razón, debí hacerte caso.
- No
- Si. ¿Qué? ¿Por qué sonríes?
- Tom...
- ¿Por qué me miras de esa forma?
-  Bueno... ya sabes, supongo que es porque estaba sentada en una cafetería leyendo Dorian Grey y... un chico se me acerca y... me preguntó por el libro.. y ahora es mi marido.
- Si y.. ¿Qué?
- ¿Y si hubiese ido al cine? ¿Y si hubiese ido a comer a otro sitio ¿Y si hubiese llegado diez minutos después? Estaba... Estaba escrito. Y no dejaba de pensar: "Tom tenía razón"
- No..
- Si, lo pensé. Pero no era yo con quién tenías razón.