martes, 24 de septiembre de 2013

Va de besos y sentimientos...


Las ultimas semanas no sé cómo ni porqué me llevaron a un tema que me interesó: besos.
Si, es algo bastante típico. ¿Por qué hablar de algo tan básico y simple habiendo otros temas mucho más interesantes y de actualidad? Es simple. Me cuestiono la vida, nuestros instintos, los sentimientos y lo que la maldita sociedad cataloga. Porque, cuanto más cerca tenemos algo lo vemos con menos perspectiva.
Creo que el mundo da demasiada importancia a los besos. Y la tienen, pero no tan limitada como muchos la ven. Los besos son una hermosa muestra de afecto. Sea en la mejilla o en la boca. O en la frente. O beso esquimal. En la variedad está lo entretenido. Pero, ¿si quieres a una amiga o amigo, sólo puedes besarlo en la mejilla? ¿Por qué no en la boca? ¿Recuerdan cuando los niños son pequeños y besan en la boca a todo el mundo? Los niños no tienen maldad alguna. Son tan puros. Ojalá que las personas mientras van creciendo no perdieran esa pureza.

Así que, importándome una mierda lo que digan los demás sobre los besos, voy a contar mi propia historia sobre ellos. Es algo así como un time-line de mis relaciones amorosas/besos/trolleos con amigos/as.

Yo. Verano del 2002. Mi primera experiencia fumando. Mi primer beso. Mi primer "intento-de-beso-que-fue-una-mierda". Cartas cursis que me envió el Sujeto N° 1. Un peluche de Winnie-the-pooh. Yo terminando con el y devolviendo todo. Fin del romance.

Yo again. Un poco antes. Puede que fuera primavera (la maldita primavera) del 2001 (o antes). Creo que iba en 5° o 6°. Enamorada platónicamente con cursilerias y todo de una niña que iba en 8°. Recuerdo un sábado paseando juntas. Recuerdo juntarnos en los recreos y conversar. Y luego, no tengo más recuerdos de esa persona. Pero aún ahora, después de más de 10 años, la recuerdo y sonrío como tonta. Fue un amor platónico tierno, como muchas otras personas lo tuvieron con los caballeros del zodiaco o con las Sailor Moon. Nunca hubo besos ni nada, así que esta historia poco cuenta hablando de besos. Pero tengo tan buenos recuerdos, que debía incluirla.

Tocar el tema de Los caballeros del zodiaco me hace volver a otra época  Eso me lleva un poco antes. A mi primer crush crush. The real crush crush. 8-9 años. Mi vecino; Nicolás (es espeluznante mi historia con ese nombre, ya lo contaré más adelante.) Nos odiábamos, luego eramos los mejores amigos. Jugábamos en su casa. Con su perro ziberiano. Veíamos Los caballeros del zodiaco, aunque yo secretamente quería cambiar de canal y ver las Sailor Moon. Dibujabamos-err, él dibujaba genial, yo me limitaba a hacer lineas y parecer niña de 3 años. Luego el se fue a vivir al sur, yo a España. Fin de la historia.

Él fue el primer hombre-joven-niño-como-quieran-llamarlo que me gustó y que llevara ese nombre. Luego me gustó un compañero que se llamaba Nicolás M, luego en 8° otro compañero llamado Nicolas (no me acuerdo el apellido) con quien jugando a no-me-acuerdo-qué (aunque debe haber sido una apuesta) y se lo pagué con un beso (suena mal, pero era una niña. No fue tan sucio como puede parecer). ¡El beso? Poco memorable, pero me acuerdo del colegueo que llevábamos entre nosotros así que, aunque no fuera memorable, fue entretenido.

En lo que llevo de relato de mi excitante vida amorosa, cuento unos pocos besos. Nada memorables (es la verdad, y espero que esa persona nunca jamás llegue a leer este blog) y nada que sea digno de contar. 

BONUS: con mis dos mejores amigas, inseparables, a todos lados juntas. Dormíamos en camas juntas (Recuerdo un pijama party, en casa de una de ellas sin padres ni nada. Durmiendo en cama de sus padres las tres y a eso de las 4 de la mañana muertas de risa por un estúpido chiste que dijo una de ellas), íbamos a las mismas clases, nos sentábamos juntas, etc etc. Al despedirnos, nos besábamos en la boca, como signo de amor y amistad. Ninguna de las 3 lo vimos nunca raro. Estos besos es imposible catalogarlos o ponerles puntuación porque eran perfectos en nuestra amistad. Lo veíamos tan simple y a la vez tan grande como un abrazo o decir te quiero. Fue una gran amistad.

Luego conocí a otro "amigo". Sujeto N° 2. Teníamos amigos en común. Nos hicimos amigos. Recuerdo el coqueteo. Ése si que es un buen recuerdo, mejor que lo que viene después. Mirarnos tontamente y las sonrisitas nerviosas. Comer helado en pleno invierno, con grados bajo cero y neblina ... Fiesta de Noche Vieja, besos juveniles con un poco de curiosidad. No me movió el piso, pero fue un paso. Ni siquiera recuerdo más detalles importantes, salvo que cuando terminé la "amistad" se volvió estúpido y habló cosas que no debía. Fin del breve casi romance con quién casi tuve algo.

Pasó el tiempo, mezclado con problemas personales, personas que no llegaron a ser nada, amigos y amigas que vienen y van. Conocer gente estupenda y que aún conservo su amistad. Y por una de esas cosas de la vida, mi amiga Desy me presentó a la amiga de una amiga con  la que casualmente teníamos cosas en común.

A ella la recuerdo como una noche de verano. Emocionante, excitante, atrevida, interesante. Me movió el piso. El solo ver a alguien tan atrayente y diferente a todo lo que había conocido. El paseo en moto. Verla liar un porro. Vagos recuerdos de sonrisas compartidas y temas interesantes. Creo que con ella me llegó el verdadero despertar, en muchos sentidos. A día de hoy, lo guardo como uno de los mejores recuerdos.
¿Este post va de besos, no? Entre los Sujetos N°1 y N° 2, ella fue la mejor. 

Pensar en esa buena amiga (Sugar, te lo debo todo) que me presentó a esa genial personita me trae al recuerdo otro beso. Gracioso y espontáneo. Yo y mi grupo de amigas fuimos al fin del mundo, más conocido como un pueblo de Valencia llamado Rafelbunyol, donde hacían una mega fiesta de disfraces. En todo el pueblo. Yo iba disfrazada de Punk. Con pelo teñido de verde, un pendiente en forma de A(narquista), un collar echo por mi con alambres, y piercing falso. Tiradas en el pasto, cuál de todas mis amigas más loca (Desy, Elena y Yai) más nuestros amigos porretas liando porros, contando anécdotas y riendo como estúpidos. Recuerdo trollear con Desy y no sé como, besarnos. Recuerdo la mirada de flipados de todos los demás, recuerdo la risa entre nosotras y lo mejor de todo (o peor, depende de como seas) es que ni siquiera lo recuerda. O eso dice ella. Mi ego sufrió, obviamente, porque ¿No deberían ser mis besos algo inolvidable para los humanos que tuvieron el placer de ser uno de los elegidos en catar tal delicia? Err, por lo visto no.

Y, luego llegó otra persona genial y especial y hubieron otros besos, muchos más dignos de describir y entrar en detalle, pero mejor no. Si con ella los besos me recuerdan a noches de verano, sus besos me recuerdan a césped recién cortado. Mi favorito. Emocionante, nuevo y puro. Un buen recuerdo también.

Así que, en general, todos esos besos, fueran con amigos-por-perder-apuestas o con personas que me gustaban y/o quería hay una diferencia. 
Pero aún así había algo. Algún cariño, amistad o amor. 
No digo que la idea sea ir por la vida besando al primero que se te pase por delante. Lo que digo es: los besos son más que lenguas y saliva (sorry por lo descriptiva), los besos son sobre expresar sentimientos. Y las personas estamos llenas de sentimientos reprimidos, que queremos expresar, que nos da miedo reconocer, que nos aterra descubrir. Pero los besos, son un mundo aparte. Son lo cotidiano elevado a lo perfecto.