martes, 26 de noviembre de 2013

Pasado y Futuro

Últimamente no he tenido mucho tiempo para escribir. Estoy liada con varias cosas y... trabajo nuevo! 
Una amiga me dijo que parece que me gusta más ir a las entrevistas de trabajo que al trabajo en si. Pero la respuesta es mucho más sencilla: no es que me guste ir a entrevistas, lo que me gusta es el trato con las personas. La conversación. El conocer a otras personas diferentes. Si, aunque sea una entrevista de trabajo pueden ser muy entretenidas. Hace unos días fui a dos y pensé: "Aunque no me den el trabajo, valió la pena venir sólo por la conversación" Y eso me lleva a uno de los hecho más importantes sobre mi: me encantan las personas. Me encanta conocer a diferentes tipos de personas, saber sus mayores anhelos y sus peores fracasos, sus grandes sueños, sus momentos más felices o los más tristes. A veces siento que mi razón de venir al mundo era para conocer, aprender y comprender la naturaleza humana.
Y eso me recuerda al tema al que he estado dando vueltas a la cabeza hace días y hoy vengo a compartir.

En mis muchas teorías de "Porque son como son las personas" una de las que más me gusta y explico a mis amigos-cercanos es la llamada "Tu pasado te condena".
La teoría versa en que todos y cada uno de nosotros tenemos un algo, un momento, un recuerdo de nuestra niñez o juventud en que nos marcó para siempre. Hasta el día de hoy. Algo que puede parecer insignificante, pero que lo es todo. Algo que te carcome día a día, que no te deja avanzar. La fuente de tu miedo. La razón de tus "porqué´s" y de tus "No´s"
Ejemplos:
- Una amiga que nunca tuvo una buena relación con su padre afecta su modo de ver a los hombres y relacionarse con ellos (en ésta estaría catalogada yo).
Que aunque ésta persona no lo haga de modo consciente, siempre compara o intenta evitar hombres parecidos a su padre pero gracias a la maravillosa ley de atracción: al final lo que más teme, le llega. 
- Otro ejemplo sería todos esos hombres que tienen problemas con sus madres. Suele pasar (no todos) que a quienes abandonaron, cuyas madres no fueron buenas o muy preocupadas, etc etc suelen convertirse en mujeriegos porque de algún modo que ni siquiera ellos mismos pueden entender carecen de ese lazo afectivo hacia las mujeres y por eso cuando encuentran a una no tienen suficiente y siempre necesitarán más y más amor. Son el tipo de individuos que les gusta tener parejas controladoras o que estén muy pendientes de el. Necesitan sentirse queridos, sentir que alguien los necesita. Co-dependencia. 

Yo misma, sin ir más lejos, dejé que un par de problemas en la niñez me jodieran pero bien.

- Mis múltiples enfermedades de piel y/o caídas estilo yuyin. Es algo que me acompañó durante toda mi infancia y juventud y a día de hoy sigo con tratamientos para la piel. Siempre creí tener mala suerte y ahora que lo pienso puede que no eso, quizá sólo era un poco patosa. Y mala herencia genética. Tristemente lo yuyin no se me pasa. Puede que eso si que sea algo de mi y no auto-inducido por cosas del pasado.
- El bullyin al que fui sometida en el colegio. Yo como miles de otros niños. Aunque tampoco me marcó tanto. Lo superé hace tiempo aunque costó. Como dato curioso: ahora de adulta soy muy amiga de una de las niñas que más bullying me hizo cuando pequeña. Las vueltas de la vida, ¿no?
- El tema del amor. Oh señor, a veces doy mucho el coñazo con éste tema pero cuánto más lo hablo y le doy vueltas, al fin voy llegando a lo que necesito.
Era una niña sin fe en el amor. Nunca tuve inclinaciones hacia el amor cursi ni nada de eso. Yo amaba (y amo) la vida, pero de un modo diferente. No del modo idealista en que creo que todo es genial con arcoiris y ponis trotando por un campo de girasoles. No, yo creía en la felicidad de querer a las personas tal como son y que los demás te quisieran tal como eres. Pero como todo en la vida, tienes que bajar de la nube. Tristemente las persona nunca (o casi nunca) se fijan en la belleza interior. Ojalá pudiera decir lo contrario, pero hay que ser realistas. 
Por lo tanto: belleza interior --> muy comentada pero nunca buscada. 
Así que fue sentenciado: mi belleza interior es como una hermosa flor en primavera, floreciendo con todos sus tiernos pétalos y su dulce olor. Pero mi belleza exterior es más como esa misma flor marchita y pisoteada (No según mi concepto de belleza. Describo mi belleza exterior de ese modo comparándolo a los estándar de belleza actuales en los que por ser lo más normal e imperfecta posible, eres considerada fea).
Para mi, mi belleza interior y exterior es igual de hermosa. Lo más genial de todo es que son muy pocos los suertudos capaces de verlo. Muchos se quedan con lo que ellos describen como "belleza" y seguramente para esas personas no soy un opción. Pero para aquellas personas inteligentes que comprenden el real concepto de belleza: me ven. Ven mi interior y exterior como uno solo. Y eso es todo lo que importa.

Antes tenía poca fe en mi belleza y en la capacidad de que las personas me comprendieran o aceptaran. Sumando a eso que nunca tuve ninguna relación estable/cariñosa/amable cercana a mi con la cuál yo pudiera decir: Yo quiero encontrar eso, yo quiero una relación así.
El caso es que casi todas las relaciones de amor en mi familia son bastante complicadas. Parejas divorciadas, otras a punto, otras que se llevan mal y son demasiado tontos como para hacer algo así que siguen así. No tenia buenas referencias.
Que yo recuerde nunca vi a mis padres como dos personas enamoradas. Solo eran Papá y Mamá. Nada más. Nunca me pregunté sobre el amor. 
Hasta que lo empecé a ver en amigas. En conocidos. En otras personas. Y ahí me llegó la chispa, pero me obligué a apagarla. Porque... ¿No es más fácil vivir de un modo seguro sin que te hagan daño? Eso pensaba. Cuánto más alejaba al amor, más a salvo me sentía.
Luego, en un momento me arriesgué a una locura que gritaba !Peligro! por todas partes, donde había un alto porcentaje de que las cosas salieran mal y con la cuál se juntaban todos mis grandes miedos. Todos esos miedos que venía acarreando de cuando era una niña. Estaba todo condensado en ese momento. Y me arriesgué. Y no salió bien. Y no me importa. Porque de algún modo que puede que ni siquiera tenga sentido todo el miedo que alguna vez sentí: desapareció.
¿Cómo puedes seguir teniendo miedo a cosas que creías que si llegaban a pasar serían lo peor y que cuando pasaron seguiste viva? Y mejor aún, te hicieron fuerte.
Y al contrario de lo que las personas podrían creer: una desilusión amorosa no siempre lleva a cerrarte al amor. En mi caso fue al contrario: me hizo darme cuenta de todas las cosas que quiero. Y de las que no quiero. Del tipo de personas que quiero rodearme y de las que no.
Quiero enamorarme. De verdad. De alguien que me vea a mi tal como soy. Quiero confianza, sinceridad y amistad. Quiero un compañero, un amigo, un todo. Quiero estabilidad y años de noviazgo lo más cursi posible. Puede que hasta quiera boda. E hijos. Y una enorme casa con un jardín enorme y muchos perros y gatos. No lo sé. Todo es relativo. Lo que digo es: ya no tengo miedo a nada porque sé el tipo de persona que soy y sé que merezco nada más que felicidad y personas buenas a mi al rededor. Merezco el cuento de hadas-final feliz que todos tienen. Y lo encontraré. 

Por lo tanto, creo que cada persona tiene que encontrar cuál es su drama infantil. Que es lo que acarrea. Cuál es su maleta con todos sus miedos. Abrir esa maleta, mirar bien en el fondo, examinar que miedo es, a causa de qué y cuál es la solución. Entenderlo, y superarlo. Quitarte el miedo. Eso es todo.
No importa que tus padres fueran unos idiotas, no tengas miedo a tener hijos porque tu has aprendido y serás un padre increíble.
Si tuviste carencia de afecto, no te dejes dominar por eso y sé al contrario de como fueron contigo. Cuanta más carencia hayas tenido, dá más.
Si tu etapa en el colegio fue una completa mierda: !olvídalo! ¿Porqué seguir recordando cosas del pasado cuando sólo hacen daño? Lo que pasó está en el pasado. Haz borrón y cuenta nueva y sigue adelante.
Creo que esa es una de las peores cosas de las personas: dejamos que los malos recuerdos triunfen sobre los buenos.
Y yo estoy haciendo lo posible por quedarme sólo con los buenos.
Necesito hacer un cierre entre la persona que era y la que soy ahora y empezar mi nueva aventura con todas las cosas claras sobre lo que quiero y lo que no.
Voy con todas mis ilusiones y mis ganas de crecer, de aprender y de vivir la vida. No puedo estar más feliz por las decisiones que he tomado y que me llevarán a mi siguiente destino :)